INTRODUCCIÓN
La microeconomía se dedica al estudio de la empresa, entendida esta como la
iniciativa. Las leyes que rigen o explican su conducta deben ser concebidas
desde dos sentidos: desde dentro lo que toca a la eficiencia, y desde fuera que
corresponde a su eficacia o competitividad en su entorno, el mercado.
La teoría de la Utilidad es el marco teórico en que se desarrolla esta toda la
ciencia microeconómica. Donde utilidad es la capacidad de un satisfactor de
satisfacer una necesidad específica.
Se parte del individuo como unidad de estudio, donde se le concibe como
homo económicus, que le confiere conciencia, saber, racionalidad, moral y
capacidad de libre albedrío. Trata de establecer la lógica en que una persona
elige entre varios satisfactores para un mismo uso, en situaciones de
optimalidad. Para ello se parte del enfoque de V. Pareto.
El principio del óptimo paretiano es un planteamiento neopositivista que toma
de la ley naturalista del principio del mínimo esfuerzo, pero en un enfoque
hedonista la tesis de Pareto nos dice que la iniciativa siempre se inscribe en la
búsqueda de la máxima satisfacción con el mínimo de esfuerzo. Bajo esta
concepción los economistas tratan de explicar la conducta del consumidor.
Por otra parte, el análisis microeconómico de la empresa concibe al Hombre
como homo fáber, que es el hombre que transforma su entorno. Bajo el mismo
principio de Pareto se trata de representar en un modelo de la conducta del
productor la manera en que se eligen entre varias alternativas aquella que se
considera óptima en el sentido que logra el máximo nivel de producción con el
mínimo de costos, dadas la destreza promedio imperante.
Con estas dos tesis se puede partir al agregado de las conductas individuales
que dan pie a las teorías de la oferta y la demanda, y con ello se tiene el caso
de la comprensión del mercado, al cual se le debe concebir en condiciones
ideales de competencia perfecta, y las reales o de competencia imperfecta, y la
optimalidad de la empresa y su eficiencia en la búsqueda de la máxima
ganancia.
La teoría microeconómica parte de la teorías de la utilidad marginal, por lo que
su tesis de valor es la apreciación subjetiva que el sujeto hace de las
cualidades objetivas del sujeto.
Una vez revisada la tesis de la Utilidad y la corriente marginalista, tocaremos la
teoría de juegos o de las decisiones bajo riesgo y la teoría del bienestar para
con ello ver concluido el trabajo de una visión panorámica de la teoría
microeconomía con un sentido humano.
Los modelos económicos tratan de representar o similar la realidad para
poderla comprender y son el principal fin útil de llegar a controlar las variables
de estudio. La cuestión es que son simplificaciones de las interacciones entre
las variables, y caen ante supuestos muy restrictivos como idealisantes, por lo
que comúnmente se les descalifica por simplistas, mecanicistas y
reduccionistas. No obstante, el principal problema que observa en la restricción
caeteris paribus. Tal concepto proviene del latín para indicar que no obstante el
cambio de las variables endógenas del modelo, esto es, las que incluye nuestro
estudio, lo exógeno, o lo que no comprende nuestro modelo permanece
constante, muchas veces este supuesto en la teoría marginalista es el caso de
aplicar una derivada parcial a una función multivariable de tal manera que esta
nos dirá el grado en que dicha variable observada influye en nuestra variable
objetiva sin afectar al resto, o bien descontando la influencia del resto.
Así la microeconomía se vale primero de desarrollar modelos que expliquen la
conducta a nivel individual del consumidor como del productor para de aquí
partir a una expresión más agregada que es la teoría de la demanda y de la
oferta y con ello el principio de la teoría de mercados. Todos ellos son modelos,
los mismos que se siguen trabajando meticulosamente en la corriente
marginalista y neoclásica para ir llenando las restricciones que estas enfrentan.
A la fecha la principal crítica que se hace a la tesis de la utilidad es que parte
de concebir la utilidad como ordinal, siendo que muchas de las decisiones de
las personas caen en raciocinios cardinales, lo que deja un gran déficit de
saber en los modelos hasta ahora desarrollados.
Principales autores marginalistas y neoclásicos:
Carl Menger, 1840 - 1921
Leon Walras, 1834 - 1910
Mafeo Pantaleoni, 1857 - 1924
Vilfredo Pareto, 1848 - 1923
William Stanley Jevons, 1835 - 1832
Por otra parte, el análisis microeconómico de la empresa concibe al Hombre
como homo fáber, que es el hombre que transforma su entorno. Bajo el mismo
principio de Pareto se trata de representar en un modelo de la conducta del
productor la manera en que se eligen entre varias alternativas aquella que se
considera óptima en el sentido que logra el máximo nivel de producción con el
mínimo de costos, dadas la destreza promedio imperante.
Con estas dos tesis se puede partir al agregado de las conductas individuales
que dan pie a las teorías de la oferta y la demanda, y con ello se tiene el caso
de la comprensión del mercado, al cual se le debe concebir en condiciones
ideales de competencia perfecta, y las reales o de competencia imperfecta, y la
optimalidad de la empresa y su eficiencia en la búsqueda de la máxima
ganancia.
La teoría microeconómica parte de la teorías de la utilidad marginal, por lo que
su tesis de valor es la apreciación subjetiva que el sujeto hace de las
cualidades objetivas del sujeto.
Una vez revisada la tesis de la Utilidad y la corriente marginalista, tocaremos la
teoría de juegos o de las decisiones bajo riesgo y la teoría del bienestar para
con ello ver concluido el trabajo de una visión panorámica de la teoría
microeconomía con un sentido humano.
Los modelos económicos tratan de representar o similar la realidad para
poderla comprender y son el principal fin útil de llegar a controlar las variables
de estudio. La cuestión es que son simplificaciones de las interacciones entre
las variables, y caen ante supuestos muy restrictivos como idealisantes, por lo
que comúnmente se les descalifica por simplistas, mecanicistas y
reduccionistas. No obstante, el principal problema que observa en la restricción
caeteris paribus. Tal concepto proviene del latín para indicar que no obstante el
cambio de las variables endógenas del modelo, esto es, las que incluye nuestro
estudio, lo exógeno, o lo que no comprende nuestro modelo permanece
constante, muchas veces este supuesto en la teoría marginalista es el caso de
aplicar una derivada parcial a una función multivariable de tal manera que esta
nos dirá el grado en que dicha variable observada influye en nuestra variable
objetiva sin afectar al resto, o bien descontando la influencia del resto.
Así la microeconomía se vale primero de desarrollar modelos que expliquen la
conducta a nivel individual del consumidor como del productor para de aquí
partir a una expresión más agregada que es la teoría de la demanda y de la
oferta y con ello el principio de la teoría de mercados. Todos ellos son modelos,
los mismos que se siguen trabajando meticulosamente en la corriente
marginalista y neoclásica para ir llenando las restricciones que estas enfrentan.
A la fecha la principal crítica que se hace a la tesis de la utilidad es que parte
de concebir la utilidad como ordinal, siendo que muchas de las decisiones de
las personas caen en raciocinios cardinales, lo que deja un gran déficit de
saber en los modelos hasta ahora desarrollados.
Principales autores marginalistas y neoclásicos:
Carl Menger, 1840 - 1921
Leon Walras, 1834 - 1910
Mafeo Pantaleoni, 1857 - 1924
Vilfredo Pareto, 1848 - 1923
William Stanley Jevons, 1835 - 1832
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